Puerto Madryn suele asociarse casi exclusivamente al avistaje embarcado de ballenas. Pero hay mucho más para hacer. Recorrer Península Valdés, visitar Punta Tombo o esperar en Playa El Doradillo a que una ballena se acerque a la costa terminan ampliando la experiencia y cambiando la manera de mirar el entorno.
La fuerza del paisaje, el viento constante, la inmensidad del mar y la fauna convierten a la zona en uno de los destinos naturales más interesantes de Argentina. Orcas, pingüinos, elefantes marinos, lobos, choiques y otras aves, reptiles. Si te gusta la naturaleza y los animales en libertad, es un gran destino. Sin embargo, hay algunos detalles antes de organizar el viaje: muchas de las actividades dependen de la época del año, porque todo gira en torno al ciclo de los animales. No es lo mismo viajar en julio que en marzo.
Comer en Puerto Madryn
Si además de organizar las actividades querés saber dónde comer en la ciudad, armé una guía gastronómica de Puerto Madryn con cafés, restaurantes y lugares que realmente valen la pena.
Te comparto las actividades que realicé, qué volvería a hacer y qué evaluaría según el tipo de viaje que estés buscando.
Imprescindibles en Puerto Madryn
Avistaje de ballenas embarcado


Es la actividad más buscada en Puerto Madryn. Entre junio y diciembre llegan al Golfo Nuevo las ballenas francas australes. Migran desde aguas cercanas a la Antártida para reproducirse y tener a sus crías en zonas más calmas y protegidas.
En Argentina, la ballena franca austral fue declarada Monumento Natural Nacional, la máxima categoría de protección que puede recibir una especie en el país. Eso explica también el nivel de regulación que tiene el avistaje y el cuidado con el que se desarrolla la actividad.
Los primeros ejemplares suelen verse en junio. Entre agosto y octubre la actividad es más intensa, y hacia noviembre–diciembre comienzan a migrar nuevamente hacia el sur. El avistaje embarcado se realiza desde Puerto Pirámides. Solo un grupo reducido de empresas está habilitado oficialmente para operar (alrededor de seis).


Si estás en auto, podés ir por tu cuenta hasta Puerto Pirámides y contratar allí mismo. Si no, desde Puerto Madryn muchas agencias venden la excursión combinada. Mi recomendación al elegir:
- Preguntar con qué operadora trabajan.
- Averiguar tipo de embarcación.
- Consultar si combinan con otras paradas dentro de la Península.
La experiencia es impactante. Estar a pocos metros de una ballena adulta con su cría cambia la percepción de escala. No es solo ver un animal grande; es entender la dimensión real de la naturaleza.
Península Valdés


Por su parte, Península Valdés es un imperdible, que compite incluso con las ballenas. A diferencia del avistaje, acá el protagonista es el paisaje.
Península Valdés es un área natural protegida y Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. El paisaje es lo que más me sorprendió: rutas interminables, mar abierto, acantilados y una sensación constante de inmensidad.
Yo la visité combinada con el avistaje embarcado y elegí una agencia que incluyera Punta Norte y Caleta Valdés.


Caleta Valdés tiene uno de los paisajes más particulares de la Península: una larga y angosta franja de tierra que separa el mar abierto de una laguna interna, conectada por un canal estrecho. Desde el mirador se observa, hacia el lado del océano, la colonia de elefantes marinos sobre la playa. Dependiendo de la época y la suerte, también pueden verse orcas tanto en Punta Norte como desde el propio mirador de Caleta Valdés, cuando se acercan a cazar cerca de la costa.
Es una excursión larga, con bastante tiempo en combi, pero a mi criterio vale completamente la pena.
Playa El Doradillo (ballenas desde la costa)


Una de las experiencias más interesantes del viaje.
Está a unos 15 km al norte de Puerto Madryn. Depende del momento de la temporada se pueden observar desde la playa, especialmente en marea alta. Lo ideal es ir una hora antes y quedarse hasta una hora después del pico.
Dentro del área, la zona conocida como Las Canteras suele ser la mejor, porque la profundidad aumenta rápido y permite que se acerquen más a la costa. Es un plan simple y muy recomendable: playa, mate y paciencia. Y además, gratuito.
En el caso de que no tengas auto, podés coordinar un taxi o remise ida y vuelta. Si son varios, el costo se divide y vale la pena.
Pingüinera Punta Tombo


La Reserva Provincial Punta Tombo es una de las colonias continentales de pingüinos de Magallanes más grandes del mundo. En temporada alta pueden reunirse más de un millón de ejemplares entre adultos y crías.
La reserva abre aproximadamente entre septiembre y abril:
- Septiembre–octubre: llegan los adultos y preparan nidos.
- Octubre–noviembre: ponen huevos.
- Noviembre–diciembre: nacen los pichones.
- Enero–febrero: los juveniles mudan el plumaje.
- Marzo–abril: migran.


Desde Puerto Madryn hay muchas agencias que ofrecen la excursión. Es importante revisar qué incluye cada una.
Algunas combinan con Gaiman o Trelew. Otras priorizan fauna y suman una parada en Isla Escondida para ver elefantes marinos. Incluso algunas ofrecen agregar navegación para avistar toninas overas, el delfín patagónico.
En mi caso, elegí la opción que incluía Isla Escondida y no sumé la navegación de toninas. Me pareció demasiado para una sola jornada y preferí dedicar el día completo a Punta Tombo y la colonia de elefantes. Si bien puede que veas elefantes marinos en Península Valdés, la experiencia de observarlos a nivel de playa y cerca de los mismos, me pareció superadora.


Otras actividades para sumar
Más allá de los imprescindibles, hay otras actividades que pueden sumar al viaje.
Buceo y snorkel con lobos marinos
Puerto Madryn es uno de los principales destinos de buceo del país.
Las opciones más comunes:
- Buceo con lobos marinos
- Buceo en naufragios
- Snorkel con lobos
El agua es fría incluso en verano y muchas operadoras utilizan traje seco, que si no estás acostumbrado puede resultar incómodo y agregar complejidad.
Mi experiencia buceando con lobos fue buena, pero no extraordinaria. Creo que el snorkel puede ofrecer algo muy parecido con menos dificultad. Si tuviera que elegir, optaría por snorkel para lobos y buceo solo si es en naufragios.
Lobería Punta Loma
La colonia de lobos marinos más cercana a la ciudad es Punta Loma, a unos 17 km al sur.
Se observa desde un mirador en altura. Es una visita corta, ideal si estás en auto.
Yo fui en bicicleta. Es un recorrido exigente: después de salir de la ciudad empieza el ripio, con subidas, bajadas y bastante viento. No es un paseo liviano, pero si te gusta el desafío físico, puede ser una buena experiencia.
Si no tenés movilidad propia, no la considero imprescindible.
Monumento al Tehuelche (Monumento al Indio)


Está al sur de la ciudad, sobre un acantilado con vista al Golfo Nuevo. Es un buen mirador natural para ver el atardecer y, en temporada, incluso ballenas a lo lejos.
Se puede llegar en auto o en bicicleta recorriendo la costanera. Es un plan corto y sencillo, ideal para completar una tarde.
En esa zona también hay un café interesante para frenar a merendar. Podés encontrarlo junto con otros recomendados en mi guía gastronómica de Puerto Madryn.
¿Conviene alquilar auto en Puerto Madryn?
Sí, si querés flexibilidad. Muchas actividades pueden hacerse en excursión organizada. Pero tener auto permite:
- Manejar tiempos.
- Ir a El Doradillo sin apuro.
- Visitar Punta Loma.
- Organizar Península Valdés a tu ritmo.
Si no alquilás, no es un impedimento. Solo implica adaptarse a los horarios de las agencias.
¿Vale la pena Puerto Madryn?


En resumen, sí. Pero no solo por las ballenas. Puerto Madryn es un destino que te conecta con el paisaje patagónico en estado puro: el viento constante, el mar abierto, los acantilados y la fauna en libertad. Es un viaje para bajar el ritmo, mirar con paciencia y entender la escala real de la naturaleza. Y eso, para mí, vale completamente la pena.
