Dormir en un ryokan en Japón: mi experiencia en Hakone y Takayama

Dormir en un ryokan era una de las experiencias que quería sumar en mi viaje por Japón. No solo por el alojamiento en sí, sino por todo lo que suele venir alrededor: habitación con tatami, futón, cena tradicional, onsen, yukata, horarios más pautados y una forma de hospedarse bastante distinta a la de un hotel común.

Durante el viaje terminé durmiendo en dos ryokans muy diferentes. El primero fue en Hakone, cerca del Monte Fuji, en Yoshiike Ryokan. El segundo fue en Takayama, en Sumiyoshi Ryokan, después de visitar Shirakawa-go.

Y aunque ambos entran dentro de la categoría “ryokan”, la experiencia no tuvo casi nada que ver.

El de Hakone fue más grande, más organizado, con jardines increíbles y una estructura más parecida a la de un hotel tradicional preparado para recibir muchos huéspedes. El de Takayama fue mucho más chico, íntimo, antiguo y personal. No fue tan sofisticado, pero terminó sintiéndose mucho más auténtico.

Itinerario completo por Japón
Esta comparación forma parte de mi itinerario completo por Japón, donde combiné Tokio, Hakone, Kioto, Kanazawa, Shirakawa-go, Takayama y Osaka.

Qué es un ryokan y qué esperar

Un ryokan es un alojamiento tradicional japonés. No todos son iguales, pero suelen tener algunos elementos comunes: habitaciones con tatami, futón para dormir en el suelo, baños compartidos u onsen, yukata para moverse por el alojamiento y, en muchos casos, cena y desayuno tradicionales.

La experiencia puede cambiar muchísimo según el lugar. Algunos ryokans son pequeños, familiares y con pocas habitaciones. Otros funcionan casi como hoteles grandes, con recepción amplia, varios pisos, restaurantes, jardines y zonas comunes.

Esto fue justamente lo que me pasó: dormí en dos ryokans que, sobre el papel, parecían ofrecer algo parecido, pero en la práctica fueron experiencias completamente diferentes.

Dónde dormí en ryokan durante mi viaje por Japón

En mi ruta por Japón, las noches en ryokan aparecieron en dos momentos muy distintos.

La primera fue en Hakone, después de Tokio y antes de seguir hacia Kioto. Hakone fue una parada pensada para salir del ritmo urbano, sumar naturaleza, onsen y, si el clima acompañaba, alguna vista del Monte Fuji.

La segunda fue en Takayama, después de Kanazawa y Shirakawa-go. En ese caso, la idea inicial no era necesariamente repetir la experiencia de ryokan. Buscando alojamiento en Takayama encontramos Sumiyoshi Ryokan a buen precio y decidimos reservarlo.

Antes de llegar, incluso dudábamos si tenía sentido repetir algo que ya habíamos hecho en Hakone. Pero terminó siendo una de las mejores decisiones del viaje.

Para ubicar la ruta por Japón
Tokio
Hakone
Kioto
Kanazawa
Shirakawa-go
Takayama
Osaka
Para seguir el recorrido por Japón
Estas dos noches en ryokan formaron parte de una ruta más amplia por Japón. Si estás organizando un viaje parecido, estos posts ayudan a ubicar cada etapa dentro del itinerario.

Ryokan en Hakone: Yoshiike Ryokan

El primer ryokan donde dormí fue Yoshiike Ryokan, en Hakone. Lo elegimos principalmente porque Hakone era una parada clásica para hacer una noche de onsen entre Tokio y Kioto, y porque el alojamiento tenía jardines muy lindos.

Sofás en la recepción de Yoshiike Ryokan con vista a los jardines.
Sofás en la recepción de Yoshiike Ryokan con vista a los jardines.

Al llegar, lo que encontramos fue más parecido a un hotel grande que a una posada pequeña. Había recepción, varios pisos, distintos edificios, muchos pasillos, muchas habitaciones y una estructura bastante preparada para recibir huéspedes.

No lo digo como algo negativo. De hecho, el lugar estaba muy bien. Pero la sensación era la de una experiencia organizada, prolija y bastante diagramada para el turismo.

La habitación en Yoshiike Ryokan

Habitación con tatami y futón en Yoshiike Ryokan con vista al jardín.

La habitación en Yoshiike era grande, sobre todo comparada con muchas habitaciones de hotel en Japón.

Estaba dividida en dos sectores. Por un lado, tenía una parte más parecida a una habitación occidental o moderna, con mesa, baño, muebles y espacios de guardado. Por otro lado, una puerta corrediza separaba el espacio más tradicional, con tatami y futón en el suelo.

Esa combinación la hacía cómoda. No era una habitación mínima ni difícil de usar para alguien que no está acostumbrado a dormir en el piso. Tenía una transición bastante amable entre hotel moderno y experiencia tradicional.

La cena tradicional en Hakone

La cena en Yoshiike fue una experiencia muy completa. Al llegar o durante el check-in nos anotamos en uno de los turnos de comida y después cenamos en un comedor grande junto a otros huéspedes.

Paso de la cena tradicional japonesa en Yoshiike Ryokan.
Uno de los pasos de la cena tradicional japonesa en Yoshiike Ryokan.

Fue una cena tradicional japonesa, con varios pasos, presentación cuidada y sabores muy distintos a los que estaba acostumbrado.

La experiencia me pareció interesante y sofisticada, pero también tengo que ser honesto: no todos los sabores o texturas los disfruté de la misma manera. Parte del valor estuvo más en vivir la experiencia que en decir “me encantó absolutamente todo lo que comí”.

Esto es algo que conviene tener en cuenta si nunca hiciste una cena tradicional en un ryokan. Puede ser muy linda, muy cuidada y muy distinta, pero no necesariamente va a coincidir con tus gustos habituales.

El desayuno tradicional en Hakone

El desayuno tradicional japonés en Yoshiike Ryokan

El desayuno en Yoshiike Ryokan también fue 100% tradicional japonés. En ese sentido, siguió la misma línea que la cena: una presentación muy cuidada, varios productos distintos y sabores bastante alejados de lo que uno suele asociar con un desayuno occidental.

Había salmón, huevo y otros acompañamientos tradicionales. La experiencia fue interesante, pero también bastante desafiante para mí. No porque estuviera mal preparado, sino porque algunos sabores se sentían muy fuertes para la mañana y no estaba acostumbrado a arrancar el día con ese tipo de comida.

Me parece algo importante para tener en cuenta si vas a dormir en un ryokan. La comida tradicional japonesa puede ser una parte muy valiosa de la experiencia, pero no necesariamente va a coincidir con tus gustos o hábitos, especialmente en el desayuno.

El onsen en Hakone

El onsen en Yoshiike era público, como suele pasar en muchos ryokans. Eso implica respetar las normas tradicionales: se entra sin ropa, hay que lavarse antes y se usan espacios separados según corresponda.

Para quienes no están acostumbrados, puede ser una experiencia un poco intimidante al principio. En mi caso, también estaba la opción de reservar un onsen privado para usar solo, en pareja o con tu grupo.

El sistema era con turno: reservabas un horario, te acercabas a la zona de onsen y te habilitaban uno privado. Para una primera experiencia, me parece una opción muy cómoda, sobre todo si querés vivir el onsen con más privacidad.

Los jardines de Yoshiike Ryokan

Jardines de Yoshiike Ryokan en Hakone, Japón.

Uno de los puntos más fuertes de Yoshiike Ryokan fueron sus jardines. De hecho, fue uno de los motivos por los que elegimos este alojamiento.

Los jardines en Japón tienen un nivel de cuidado impresionante, y en este ryokan se notaba muchísimo. El jardín era grande, con diferentes sectores, caminos, agua, vegetación y espacios para recorrer con calma.

Para mí, esto sumó mucho a la estadía. No era solo dormir en un ryokan, cenar y usar el onsen. El jardín también funcionaba como parte de la experiencia en Hakone.

Mi sensación general en Hakone

Yoshiike Ryokan me pareció una buena experiencia, especialmente como primera noche en un ryokan en Japón. Tenía habitación cómoda, cena tradicional, onsen, jardines muy lindos y una estructura fácil para el viajero.

Pero también me dejó la sensación de estar en una versión más turística y organizada de la experiencia. No lo sentí como algo íntimo o familiar, sino como un hotel grande que recrea muy bien ciertos elementos tradicionales.

Si es tu primera vez en Japón y querés algo accesible dentro de lo tradicional, Hakone puede funcionar muy bien. Pero no fue la experiencia que más me marcó.

Dormir en un ryokan en Hakone
Si estás buscando una experiencia de ryokan en Hakone, Yoshiike Ryokan puede tener sentido si querés una opción cómoda, con jardines muy lindos, cena tradicional y posibilidad de reservar un onsen privado.
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Ryokan en Takayama: Sumiyoshi Ryokan

Visa desde la habitación del ryokan Sumiyoshi, junto al río de Takayama
Vista desde la habitación del Ryokan

El segundo ryokan donde dormí fue Sumiyoshi Ryokan, en Takayama.

La idea original no era hacer otra noche en ryokan. Ya habíamos tenido esa experiencia en Hakone y, al buscar alojamiento en Takayama, simplemente encontramos esta opción a buen precio. De hecho, era prácticamente la mitad de lo que habíamos pagado en Hakone.

En los días previos no sabíamos si había sido la mejor decisión. Pensábamos que quizás iba a ser algo parecido a lo de Hakone, pero más simple. Sin embargo, fue completamente diferente.

La llegada a Sumiyoshi Ryokan

Al llegar no nos recibió el típico concierge de hotel ni un recepcionista formal. Nos recibió un señor mayor, que parecía ser el dueño del alojamiento.

El lugar no tenía muchos pisos ni grandes pasillos. Era mucho más chico, más bajo, más silencioso. Desde el primer momento se sintió distinto.

La decoración era antigua, con muebles, objetos tradicionales, artículos de otra época y una armadura samurái. Nos sentamos en unas butacas en la recepción y el señor nos explicó con mucho detalle los horarios, los espacios del alojamiento y cómo funcionaba todo.

Después apareció una señora mayor desde la cocina y nos ofreció una taza de matcha caliente para recibirnos.

Ese momento ya marcó la diferencia. No era una experiencia lujosa ni perfectamente producida. Era algo mucho más humano.

La habitación en Takayama

Habitación tradicional en Sumiyoshi Ryokan, en Takayama

La habitación en Sumiyoshi Ryokan era pequeña, pero 100% tradicional.

A diferencia de Yoshiike, no tenía esa división entre zona moderna y zona japonesa. Era una habitación simple, con tatami, futón y el espacio justo. No sobraba nada, pero tampoco hacía falta demasiado.

Después de varios hoteles y ciudades, esa habitación se sintió como una pausa. Más limitada en comodidad occidental, sí, pero mucho más inmersiva.

No la recomendaría si buscás amplitud, lujo o una experiencia cómoda en sentido clásico. Pero si querés dormir en una habitación tradicional japonesa y aceptar esa escala más chica, tiene muchísimo encanto.

La cena tradicional en Takayama

La cena en Sumiyoshi Ryokan también fue tradicional, pero no se sintió tan sofisticada ni tan masiva como la de Hakone.

La recibimos solos, en una pequeña habitación separada, similar a nuestra habitación. Eso cambió mucho la experiencia. En vez de estar en un comedor grande con otros huéspedes, estábamos en un espacio más íntimo.

La comida incluía, entre otras cosas, una vasija con carne de Hida. Ese detalle conectaba mucho con Takayama, porque la carne de Hida es una especialidad local.

No fue una cena tan refinada como la de Hakone, pero la disfruté de otra manera. Se sintió menos producida y más cercana.

El desayuno en Takayama

En Sumiyoshi Ryokan, después de la experiencia en Hakone, optamos por el desayuno occidental. El alojamiento nos dio esa posibilidad y nos pareció una buena decisión.

El desayuno tradicional de Hakone había sido interesante, pero también difícil para nosotros por los sabores a los que no estamos acostumbrados a la mañana. Por eso, en Takayama preferimos algo más simple y familiar.

El onsen en Takayama

El baño donde podías bañarte incluía una bañadera estilo onsen. Si estaba disponible, podías ingresar y usarla.

No era un gran complejo de baños ni un onsen enorme. Era algo mucho más chico, coherente con el tamaño del ryokan.

Y eso resume bastante bien la diferencia entre ambos lugares. En Hakone, el onsen era parte de una estructura más grande y organizada. En Takayama, era una experiencia más simple, pequeña y tranquila.

Mi sensación general en Takayama

Sumiyoshi Ryokan fue una de las mejores sorpresas del viaje.

No era el alojamiento más moderno, ni el más cómodo, ni el más lujoso. Pero tenía algo que en Yoshiike no sentí de la misma forma: carácter.

La atención de la pareja mayor, el matcha de bienvenida, la decoración antigua, la habitación chica, la cena en un espacio privado y el ambiente general hicieron que la noche en Takayama quedara como uno de los recuerdos más fuertes del viaje.

Dormir en un ryokan en Takayama
Si vas a dormir en Takayama, Sumiyoshi Ryokan me parece una opción muy especial si buscás una experiencia más tradicional, chica y personal. En mi viaje terminó siendo una de las noches más memorables de Japón.
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Hakone vs Takayama: qué experiencia de ryokan me gustó más

Si comparo las dos experiencias, me quedo con Takayama.

No porque Yoshiike Ryokan haya estado mal. Al contrario: fue una buena experiencia, especialmente por los jardines, la habitación amplia, la cena tradicional y la posibilidad de usar un onsen privado.

Pero Sumiyoshi Ryokan me dejó una sensación más fuerte. Fue menos espectacular en infraestructura, pero más especial como experiencia.

Hakone me pareció más cómodo, más preparado y más fácil para una primera vez. Takayama me pareció más íntimo, más tradicional y más memorable.

Comparación rápida: Hakone vs Takayama
AspectoHakone: Yoshiike RyokanTakayama: Sumiyoshi Ryokan
Tipo de alojamientoHotel grande con estilo ryokanRyokan chico y tradicional
HabitaciónGrande, con parte moderna y parte tatamiPequeña, tradicional, con tatami
CenaSofisticada, en comedor con más huéspedesMás íntima, en habitación separada
DesayunoTradicional japonés, sofisticado y de sabores fuertesOpción occidental disponible
OnsenPúblico y opción privada con turnoBaño/onsen pequeño según disponibilidad
JardínMuy fuerte, uno de los grandes atractivosNo fue el foco de la experiencia
AtenciónMás hotelera y organizadaMás personal y familiar
PrecioMás caroAproximadamente la mitad
Sensación generalPreparado para turismoMás auténtico e íntimo

Habitaciones: comodidad vs inmersión

La habitación de Hakone fue más cómoda. Era más grande, tenía más espacio y combinaba elementos modernos con una zona tradicional japonesa.

La de Takayama fue mucho más chica, pero también más inmersiva. No había una transición tan clara hacia lo occidental. Era una habitación japonesa simple, con tatami y futón, y eso hacía que la experiencia se sintiera más directa.

Si viajás con mucho equipaje, necesitás espacio o querés una primera experiencia sin salir demasiado de la comodidad, Hakone puede resultar más fácil.

Si querés algo más tradicional y no te molesta una habitación pequeña, Takayama tiene más carácter.

Onsen: experiencia grande vs experiencia chica

En Hakone, el onsen era una parte muy importante del alojamiento. Había baños públicos y también opción de reservar un onsen privado, algo que puede ser muy útil si viajás en pareja o si no te sentís cómodo usando un baño público japonés.

En Takayama, la experiencia fue mucho más chica. No tenía la escala ni la estructura de Hakone, pero sí una sensación más tranquila.

Para una primera experiencia de onsen, Hakone probablemente sea más completo. Para una experiencia de ryokan más íntima, Takayama me gustó más.

Comida: sofisticación vs cercanía

La cena de Hakone fue más sofisticada. Más pasos, más presentación, más estructura. También fue la que me resultó más desafiante en sabores y texturas.

La cena de Takayama fue más simple, pero la disfruté de otra forma. Comer solos en una habitación pequeña, con una cena tradicional que incluía carne de Hida, hizo que la experiencia se sintiera más personal.

Con el desayuno me pasó algo parecido. En Hakone fue 100% tradicional japonés, muy cuidado, pero con sabores fuertes para arrancar el día. En Takayama, en cambio, elegimos desayuno occidental después de esa primera experiencia, y agradecí esa flexibilidad.

Si te interesa una cena japonesa más elaborada, Yoshiike puede ser mejor. Si priorizás una experiencia más tranquila y menos masiva, el ryokan en Takayama tiene más encanto.

Jardines y ambientación

Senderos y vegetación en los jardines de Yoshiike Ryokan.
Edificaciones en senderos de los jardines de Yoshiike Ryokan

En jardines, Yoshiike Ryokan fue claramente superior. El jardín era enorme, cuidado y muy lindo para recorrer. Fue uno de los grandes motivos para elegir ese ryokan.

En ambientación interior, me quedo con Sumiyoshi Ryokan. La decoración antigua, los muebles, la armadura samurái y los objetos de otra época hacían que el lugar tuviera una personalidad muy fuerte.

Son dos formas distintas de construir atmósfera: Hakone desde el jardín y la escala; Takayama desde la intimidad y los detalles.

Precio: la diferencia también pesa

Sumiyoshi Ryokan costó prácticamente la mitad que Yoshiike Ryokan.

Eso también influye en la percepción. Si el ryokan de Takayama hubiera sido igual o más caro que el de Hakone, quizás lo evaluaría distinto. Pero al haber sido más económico y, a la vez, más memorable, la relación precio-experiencia fue mucho mejor.

¿Dónde conviene dormir en ryokan por primera vez?

Depende de lo que estés buscando.

Elegiría el ryokan de Hakone si:

  • Querés una experiencia de ryokan más fácil para una primera vez.
  • Te interesa combinar ryokan, onsen y naturaleza.
  • Querés tener opción de onsen privado.
  • Valorás jardines grandes y un alojamiento más cómodo.
  • No te molesta que la experiencia se sienta más turística.

Elegiría el ryokan de Takayama si:

  • Querés una experiencia más íntima y tradicional.
  • Ya estás haciendo la ruta Kanazawa – Shirakawa-go – Takayama.
  • Te interesa dormir en un lugar con más carácter.
  • No necesitás una habitación grande.
  • Preferís algo menos masivo y más personal.
Buscar ryokans en Japón
Si estás comparando opciones, revisaría ryokans tanto en Hakone como en Takayama antes de decidir.
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Lo que haría distinto

Si volviera a planificar el viaje, mantendría la noche en Takayama sin dudarlo.

Con Hakone tengo más matices. Me gustó la experiencia y el jardín fue muy lindo, pero después de haber dormido en Sumiyoshi Ryokan, entendí que no siempre el ryokan más grande o más preparado deja el mejor recuerdo.

Quizás buscaría en Hakone una opción más chica, o directamente mantendría Hakone como parada de naturaleza y reservaría la experiencia de ryokan fuerte para Takayama u otra ciudad menos turística.

No diría que Hakone no vale la pena. Pero si tuviera que elegir una sola experiencia de ryokan de este viaje, elegiría algo similar a lo de Takayama.

¿Vale la pena dormir en un ryokan en Japón?

Sí, me parece que dormir en un ryokan suma mucho a un viaje por Japón.

Pero no lo plantearía como una obligación ni como algo que siempre tiene que ser carísimo. La experiencia puede cambiar muchísimo según el lugar, el tamaño del alojamiento, la comida, el onsen y la forma en que te atienden.

Mi aprendizaje fue ese: un ryokan más grande y famoso puede ser muy cómodo y completo, pero uno más chico y simple puede dejar una experiencia más fuerte.

Para mí, dormir en ryokan no fue solo dormir en el suelo o usar un onsen. Fue entender otra forma de viajar dentro de Japón: más pautada, más tranquila, más atenta a los detalles.

Mi opinión final

Dormir en un ryokan fue una de las experiencias más interesantes del viaje por Japón. Pero lo que más me sorprendió fue descubrir que no todos los ryokans transmiten lo mismo.

Yoshiike Ryokan, en Hakone, me dio una experiencia más cómoda, grande y organizada. Tuvo jardines increíbles, una habitación amplia, cena tradicional y la posibilidad de usar un onsen privado. Fue una buena primera aproximación.

Sumiyoshi Ryokan, en Takayama, fue otra cosa. Más chico, más antiguo, más íntimo, más económico y mucho más personal. La llegada con matcha, la atención de la pareja mayor, la decoración antigua, la habitación tradicional y la cena en un espacio privado hicieron que esa noche quedara mucho más grabada.

Si estás armando un viaje por Japón y querés dormir en un ryokan, mi recomendación sería no elegir solo por fama o por ciudad. Mirá qué tipo de experiencia querés tener.

Hakone puede ser una buena primera vez. Takayama, al menos en mi viaje, fue la experiencia que realmente me hizo sentir que estaba durmiendo en un lugar especial.

Preguntas frecuentes sobre dormir en un ryokan en Japón

¿Qué es un ryokan?

Un ryokan es un alojamiento tradicional japonés. Suele tener habitaciones con tatami, futón, yukata, baños compartidos u onsen, y en muchos casos cena y desayuno tradicionales.

¿Conviene dormir en un ryokan en Hakone?

Sí, especialmente si querés combinar onsen, naturaleza y una experiencia tradicional cerca de Tokio. En mi caso, Hakone fue cómodo y muy organizado, aunque también más turístico.

¿Conviene dormir en un ryokan en Takayama?

Sí, especialmente si estás haciendo la ruta Kanazawa – Shirakawa-go – Takayama. Mi experiencia en Takayama fue más íntima, tradicional y memorable que la de Hakone.

¿Hay que usar el onsen desnudo?

En los onsen públicos tradicionales, sí. Hay normas específicas y conviene leerlas antes de entrar. Algunos ryokans también ofrecen onsen privado, como fue mi caso en Hakone.

¿La comida de un ryokan es fácil para todos los gustos?

No necesariamente. Puede ser muy cuidada y sofisticada, pero incluir sabores y texturas poco habituales. A mí me gustó vivir la experiencia, aunque no todo coincidió con mis gustos.

¿Qué ryokan me gustó más: Hakone o Takayama?

Me gustó más el de Takayama. El de Hakone fue más cómodo y completo, pero el de Takayama se sintió más personal, auténtico y especial.

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